El Gran Cambio

LandscapeEse día, a las 8:10, como todos los días desde hace años, el hombre llegó a la parada de metro.  Con la misma cartera de siempre debajo el brazo y la misma cara seria. A las 8:17 llegó el tren y el hombre entró en el segundo vagón, como hacía cada día. Como es una de las primeras paradas de la línea, siempre hay suficientes asientos libres. Como siempre, el hombre se sentó en un banquillo en la esquina al lado de la puerta.

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