11 de Septiembre

Hoy es el 11 de septiembre. Una fecha que para mucha gente significa muchas cosas según donde viven. Para la gente en Nueva York, por ejemplo, o la gente en Chile, por otro ejemplo, o la gente en Cataluña, por supuesto. También para la gente en Afganistán y Iraq esta fecha ha tenido algunas consecuencias de vida y muerte. Porque, lo que tienen en común estos acontecimientos del 11 septiembre en Nuevo York (2001), Chile (1973) y Cataluña (1714) es esto: la muerte. Muertos y sangre.

Muertos y sangre, porque hay gente que en vez de ver la variedad de personas, cada uno una mezcla (o mestizaje) de culturas, idiomas, convicciones políticos, colores de piel, religiones, géneros – y gustos sexuales – y preferencias de qué poner encima del pan, prefiere clasificar (unir y dividir) las personas según estas mismas características superficiales: raza, nacionalidad, género, etc… En realidad, son más bien los gobiernos que nos educan pensar así, porque es su manera de convencernos que seamos un pueblo unido, en vez de un montón de personas distintas. Es más facil crear un ejército si crees en un pueblo unido que crear un ejercito a partir de un montón de personas distintas.

Definirse a si mismo y “su identidad” (un concepto igual de abstracto como “el alma”, “Dios” o “la raíz de -1“) según estos estereotipos, con una bandera en la mano, ya es triste. Pero definir las identidades de otras personas a base de estos mismos criterios es psicópata. Y una vez sí y otra también lleva a guerras, a muertos y sangre.

En realidad, los gobiernos no deberían meterse en asuntos sentimentales (banderas, himnos, pueblos unidos) sino en asuntos prácticos: los impuestos, la educación, la sanidad y poca cosa más. Gobiernos así, desafortunadamente, no existen.

Y esto, desafortunadamente, se puede ver hoy tanto en Nueva York (y en los EE.UU. en general) como en Barcelona (y en Cataluña en general) donde se ve tanta gente – hasta incluso niños adoctrinados – conmemorando esta fecha con una cantidad de sentimientos de nacionalismo, patriotismo y la celebración del deseo de monopolizar una sola cultura, un solo idioma, un solo pueblo.

Y en realidad, no existen culturas ni idiomas ni pueblos aislados en sí, porque siempre son mezclas de otras culturas, idiomas, pueblos. Es ésta la verdad que hay que recordar en todas las fechas de año.

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¡Atención! ¡Provoca daños serios a su salud!

La violencia contra los homosexuales y las mujeres sigue existiendo. En los Países Bajos, que tiene la fama de un ser un país tolerante, la violencia contra los homosexuales está en aumento. La conclusión es que todavía queda mucho por hacer para educar a la gente que los homosexuales deben ser tratados igual que los heterosexuales; de hecho, la distinción no debería ser un asunto en cualquier momento. Las personas son atraídas a otras personas y cada uno puede decidir por propia cuenta cómo y a quién. Del mismo modo, las mujeres deben ser tratadas por igual a hombres y, de nuevo, la distinción no debería ser un asunto en cualquier momento.

Hace falta más educación y la educación empieza con los niños.

Desde esta perspectiva, es extraordinario que en todo el mundo, en todos los países, sin excepción, todavía se enseña exactamente lo contrario a los niños. Incluso los países más liberales, modernos, de mente abierta, que pasan tanto tiempo, esfuerzo y dinero para educar a la sociedad acerca de la igualdad de los homosexuales y las mujeres, al mismo tiempo permiten y apoyan abiertamente a una educación que va en contra de eso.

Por supuesto, me refiero a la educación religiosa.

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¡Ay, la luna! (1)

Alguien puede mirar a la luna y disfrutarlo. Alguien puede mirar a la luna y intentar pintar algo parecido. Alguien puede mirar a la luna y preguntarse a dónde va. Alguien puede mirar a la luna y a traves de observaciones sin verificaciones, deducir que en realidad se trate de un Ser Superior que impone algunas leyes morales que debemos obedecer.
Una sola luna y cuatro maneras de mirarla.

Cuando hay varias maneras de mirar la misma cosa, no todas las maneras son igual de válidas. Algunas incluso puedan ser bastante tontas, como comprobaremos en breve.