En el metro

Es de noche y estoy un poco bebido. No tengo faena. Llevo unos meses sin trabajo. Estoy en la parada de metro “Selva de Mar” a las 10 y media. No hay ni dios. Sólo estoy yo, esperando al metro que llegará en 3 minutos y 42 segundos… 41 segundos… 40 segundos. Pienso que no me gusta nada esperar. Y que no tengo faena.

Cuando llega el metro, entro. Me siento. Miro a mi alrededor. Sorprendentemente, no hay nadie. Todo el vagón está vacío. Estoy completamente solo. No sé por qué pero no me siento cómodo. Debería sentirme de maravilla: por fin sin gente, sin ruido, sin molestias. Pero tengo la sensación que hay algo malo en el aire. Y no soy uno de esos que creen en chorradas como malas vibraciones y tal. Pero me siento como si estuviera en el sueño típico en que estoy desnudo en la escuela o (por una extraña razón es aún peor) sólo en pijama. No tiene nada que ver, pero así me siento.

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