El Circo ha vuelto en la ciudad

 

Soy de un país donde un 20% de la población vota por un xenófobo populista, así que me alegro mucho vivir en un país donde la política más que nada hace reír. En España hay sólo dos partidos. El uno se llama socialista, pero es de derecha. El otro se llama de derecha, pero en realidad es de risa.

Si abres un periódico (de hecho, últimamente no hace falta ni abrirlo, ya está todo en la primera página) y ves que en el titular de un artículo sale el PP, ya sabes que el circo habrá vuelto a la ciudad.

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Jarras de agua

También existe lIdiot2a locura siguiente: Vaya! .

Hay dos jarras de agua. En una jarra pongo una etiqueta con la palabra “odio”. En otra jarra pongo una etiqueta con la palabra “amor”. Parece que hay gente que cree que estas palabras afectarán las moléculas de agua dentro las jarras. Incluso tienen fotos para comprobarlo. Más o menos, lo que dice esta gente es: volvamos a vivir en cuevas y seamos más tontos que los chimpancés.

Un millón de hombres desnudos

En la versión inglesa hago un gran discurso en contra de la homeopatía. Pero, en realidad, en asuntos de escribir menos es más, así que aquí sólo doy un resumen. De todos modos, hoy en día no es de más saber leer en inglés…

Primero: un hombre desnudo no puede llevar algo en sus bolsillos. (Como es desnudo no lleva bolsillos.) De misma manera una molécula de agua (dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno) no puede ser más que una molécula de agua. Si fuera otra cosa, ya no sería agua.

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¡Ay, la luna! (2)

 

Si estoy en una fiesta y digo cualquier cosa sobre Einstein, quarks o la mecánica cuántica (ó, siendo holandés, la naranja mecánica, pero esto es otro asunto), lo más probable es que alguien se pondrá a mi lado y empezará hablar sobre el budismo. Los físicos, hoy en día, somos populares. Primero porque somos tímidos. Y segundo, porque somos capaces de destruir el mundo en menos que 7 segundos. Es una combinación super-sexy: la timidez y la destrucción masiva.

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